martes, 29 de noviembre de 2011

Jacob Reguilón: Quique González y La Oreja de Van Gogh

Una nueva entrega de la sección de EFEEME Músicos en la sombra. Hoy, Jacob Reguilón, que empezó a los 17 años con Mercedes Ferrer, enseguida siguió con Ariel Rot y lleva mucho tiempo como mano derecha de Quique González. Interesantísima toda la entrevista: sincera, abierta y, también, con un intento de objetividad importante.
Rescatamos este fragmento:

En los comienzos de Quique, recuerdo que llegó a telonear a Estopa y La Oreja de Van Gogh en el Palacio de Deportes con su primer disco. Apostaron fuerte por él, aunque aquel concierto no tuvo nada que ver con la carrera posterior de Quique.

Con Quique pensaron que “Personal” iba a vender 400.000 discos, y fue una hostia. Íbamos a Bilbao a tocar y había quince personas, excepto Madrid, que se llenaba El Sol. Lo que pasa es que Quique tiene una capacidad de esfuerzo, de trabajo y de confianza muy grande, y es lo que hace que haya conseguido que esté en una situación más o menos cómoda en un momento en el que todo se cae. Creo que el problema ha venido por dos lados: la crisis de la piratería, y la crisis de los ayuntamientos, las contrataciones de verano. Quique nunca lo hizo, buscó otras alternativas, que son las que están funcionando ahora.

Era el camino difícil.

No le quedaba otra, le quedaba rendirse o seguir. Imagínate a Quique cantando temas como ‘Aunque tú no lo sepas’ en una feria, con la muñeca chochona al lado. Es normal que no le llamasen los ayuntamientos.

“Personal” fue un punto de partida muy rockero.

Sí… Carlos [Raya] y él han crecido juntos, se ve hasta “La noche americana”. “Salitre”, siendo maquetas fue un punto de inflexión importante. A lo mejor si se hubiera grabado el disco hubiera sido más cercano a “Personal”, quién sabe. Tiene muchas cosas, no es un disco tan directo como banda de rock. Carlos se debió buscar la vida a la hora de arreglar…

Es un disco que transmite mucho así. A veces hay discos muy edulcorados en la producción.

Hay que encontrar el equilibrio, encontrar una producción que mole, no pasarte ni quedarte corto. Es muy complicado. “Salitre” estuvo un año y medio rodando por las compañías, hasta que Universal volvió a contratarle.

Él ha ido casi alternando discos más rockeros con discos más intimistas y acústicos…

Sí, tiene las dos venas. Lleva muchos discos con muchas canciones, va al estudio con 25 o 30 temas para grabar, y a veces le apetece hacer temas más íntimos y otras canciones más cañeras. Para mí ha habido dos puntos clave en los que ha ganado en maduración, y ha sido siempre él solo: ese año y medio y la gira de “Kamikazes”, ahí hubo un punto de aplomo en el escenario, de sentirse cómodo.

Obviamente, puedes (y deberías) leer la entrevista completa aquí: http://www.efeeme.com/89435/jacob-reguilon-la-otra-cara-desbandada-de-quique-gonzalez/


martes, 4 de octubre de 2011

Aunque tú no lo sepas

El que sí que demuestra tener voz propia es Quique González al hacer una canción original y totalmente suya a partir de un poema de Luis García Montero. De hecho, aunque soy bastante seguidor de Luis García Montero, siempre me ha parecido superior la letra surgida a raíz del poema que el poema que sirvió de inspiración.


No pretendo insinuar que el poema sea malo (sería imposible, porque como ya he dicho, es de Luis García Montero), ni que no me guste a mí particularmente, pues tiene versos sencillamente brillantes. Es solo que siempre he considerado Aunque tú no lo sepas una de las mejores letras de canciones en castellano... Y al poema, pues solo un poema que merece la pena leer siempre y postear, ahora que viene al caso, a continuación:

AUNQUE TÚ NO LO SEPAS

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.

De todas formas, esto es una polémica ridícula y lo que menos pretenderá este blog será nunca hacer comparaciones o enfrentamientos, sino más bien intentar reflejar las relaciones que puede haber entre poesía y música, rock y lírica, versos, melodías y guitarrazos. De hecho, mejor disfrutar de las dos artes juntas y revueltas. Tal que así: